NSE
El NSE no es el ingreso del hogar. Es una medida de su capacidad para satisfacer necesidades y de su nivel de vida, construida con variables observables y estables que no dependen de que alguien declare cuánto gana.

Preguntar el ingreso directamente funciona mal: mucha gente no lo sabe con precisión, otra no lo quiere decir y quien trabaja por su cuenta no tiene una cifra fija. Por eso la clasificación socioeconómica se construye con variables que se pueden observar y verificar —escolaridad del jefe de hogar, cuartos para dormir, baños completos, personas que trabajan, automóviles e internet— que juntas predicen el nivel de vida mejor que la respuesta directa sobre el sueldo.
En México la regla de referencia es la que publica y actualiza la AMAI (Asociación Mexicana de Agencias de Inteligencia de Mercado y Opinión). Es la que aplicamos en los estudios reales, con su algoritmo y sus puntos de corte vigentes.
El test de abajo es orientativo y usa una ponderación propia y simplificada, que dejamos a la vista precisamente para que no se confunda con la regla oficial. Sirve para entender la lógica de la clasificación, no para reportar un dato.
Seis preguntas sobre el hogar. El resultado aparece en cuanto respondas la última.
Cálculo orientativo con ponderación propia (máximo 22 puntos), no la regla AMAI. En un estudio real aplicamos la regla oficial vigente de la AMAI.
A/B
El segmento con mayor nivel de vida y de educación del país. Jefe de hogar con estudios profesionales o de posgrado, vivienda amplia y más de un automóvil.
C+
Hogares con holgura para gastar en entretenimiento, tecnología y educación privada, aunque sin el patrimonio del segmento A/B.
C
La clase media mexicana. Cubre necesidades y destina una parte del ingreso a comodidades, con poco margen de ahorro.
C-
Hogares que cubren lo indispensable y algo de entretenimiento, con presupuesto muy sensible al precio.
D+
El ingreso se destina casi por completo a alimentación, transporte y servicios básicos.
D/E
El segmento de menores ingresos del país, con carencias en vivienda o servicios básicos.
Cuéntanos qué decisión tienes enfrente y te decimos qué estudio la resuelve.